viernes, 29 de enero de 2016

Basta.

Pensaba que vomitar tres veces por semana (mínimo) no era tan grave. Solía pensar que no me iba a pasar nada.
Error.
Desde la última vez que vomité (el miércoles) siento una acidez terrible. Como si me ardiesen las tripas. Siento ganas de vomitar teniendo en el estómago sólo agua. Y después de comer, mi estómago me duele de una manera terrible.
Llegué a la conclusión de que, por más que vomite aproximadamente tres veces por semana, y no por día, al hacerlo durante tantos meses como lo hago, eventualmente quedé así. No sé si incluso podría llegar a tener una úlcera. 
Tengo que dejar de vomitar. Pero no es para nada fácil. La bulimia forma parte de mi vida. Vomitar después de comer se volvió algo común. Y una adicción. Sacar toda la mierda que tengo adentro. No puedo aguantar una semana sin vomitar. No sé cómo podré hacer. Pero tengo que dejarlo pronto. O va a ser peor. 
Deséenme suerte.

3 comentarios:

  1. Mucha suerte, es algo difícil pero tu puedes. Intenta comer poquito y bien lento. Eso ayuda a contrarrestar la acidez, si no comes lo puedes sentir peor aunque tengas esas ganas de vomitar. Fuerza

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  2. No es que sea tan dificil dejar de vomitar, siempre estas en el mismo circulo vicioso de mierda. Queres bajar de peso, dejas de comer, después vomitas, De que te sirve si seguro no bajaste ni 2 kilos. Siempre es la misma mierda con estos trastornos, Si queres bajar de peso lleva una vida saludable, hacete vegana. Vas a poder comer lo que vos quieras sin necesidad de resringirte o purgarte. Hace ejercicio y anda al psicólogo. Esto se convierte en una ruleta rusa. Si queres que las cosas cambien hacelo ahora, o sino vas a vivir toda tu vida como una miserable, triste y sola. No te quejes, es tu decisión. Es ahora o nunca. Aprovecha.

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  3. Puedes no vomitar! No te desanimes. Si sigues haciéndolo se convertirá en un problema mucho mayor. Tu vida es importante.
    Lesiones en la garganta y el esófago, deterioro del esmalte dental, problemas renales, colon irritable, pancreatitis, rotura esofágica... son sólo algunos de los problemas.

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