miércoles, 9 de diciembre de 2015

#24

Vacaciones.
Sinónimo a no estar en el colegio y no tener excusa para no almorzar.
Vómito.
Vómito.
Vómito.
Me mato en el gimnasio y vomito lo que puedo, porque, por alguna extraña razón, después de pasar días vomitando mínimo una vez, es como que mi cuerpo ya no responde, y por más que lo fuerce no puedo volver a vomitar y tengo que "descansar".
Voy por la tercera semana de vacaciones y esto es una tortura sin límites. Porque la única que se lleva la comida grasosa a la boca soy yo. Porque no tengo extremos: o el ayuno o el comer mucho. Y el ayuno ahora no es una opción. 
En fin... Más que eso, no hay mucho nuevo para contarles. Me siento muy gorda y estoy muy mal. No puedo creer que escriba esto, pero casi que ya quiero que empiecen las clases de nuevo así puedo volver a mi "rutina", Por ahora, sólo queda gimnasio y vomitar.
Cambio y fuera.

2 comentarios:

  1. Hola bonita, soy Haru y acabo de empezar a leer tu blog.
    Has pensado en buscar alguna solución para evitar comer mucho o la ansiedad? No sé, algo que te motive, o algo que te detenga antes de hacerlo, incluso algo que te mantenga ocupada, algo tiene que haber :)

    Te seguiré leyendo, y espero que puedas mantenerte bien de animos, o al menos estable, si necesitas cualquier cosa, aquí estoy.

    PD: este es mi blog, por si te apetece seguirme y estar en contacto :)
    http://harunotienehambre.blogspot.com.es/

    Un beso enorme

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  2. Yo pensaba que era cosa mía, que cuando paso un tiempo vomitando luego como que prácticamente se me cierra la garganta, me obliga a parar que eso es "bueno" pero irrita.
    Es una lata que estés así, prácticamente estas diciendo que solo sobrevives. Date un momento y piensa todo detenidamente. Los ánimos tienen que volver. No te doy un consejo mas útil porque ni yo sé que hacer en esas situaciones. Pero espero realmente que estés mejor y cambie ese infernal circuito.

    Un abrazo
    Sammy

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